El área metropolitana de Puerto Príncipe amaneció agitada este miércoles 13 de julio de 2022. Las carreteras de Delmas, Canapé-vert, Nazon, Boulevard Toussaint Louverture estuvieron bloqueadas hasta la tarde por barricadas de neumáticos ardiendo, piedras, troncos de árboles y otros objetos.
A través de este movimiento, los conductores de mototaxis y transporte público pretenden denunciar el alto costo de la vida, la inseguridad y obligar al equipo de gobierno de Ariel Henry a suspender su intención de aumentar el precio de la gasolina, cada vez más escaso en los surtidores. ¿Nos dirigimos a otra versión de Lock Country?
Los surtidores de gasolina permanecen cerrados. Las calles no son muy transitadas. Los vehículos, los conductores de moto-taxis y otras personas escupen su ira.
Barricadas, algunas más imponentes que otras, piedras lanzadas en algunos lugares. Este movimiento, que sorprendió a muchos, continuará, según un manifestante de Delmas. “Mientras el primer ministro de facto Ariel Henry no consiga asumir sus responsabilidades, seguiremos en la calle”, dijo, calificando al neurocirujano de criminal, y señalando el almacenamiento de combustible que se vende a precios exorbitantes en el sector informal.
Otros manifestantes denuncian que esta franja de la oposición, en nombre del llamado sector democrático y popular, la banda de André Michel y sus secuaces ha negociado con el primer ministro de facto mediante el acuerdo del 11 de septiembre. Los meses posteriores a la firma del documento demuestran que dicho acuerdo va en detrimento del interés colectivo. Esto llevó a este mototaxista a ser más amenazante.
Varias carreteras secundarias también fueron atrincheradas en Delmas hasta la tarde. Los conductores tuvieron que dar marcha atrás para evitar las piedras y las botellas rotas. Todo ello para encontrar combustible, según un mototaxista que denunció las prácticas malintencionadas de los propietarios de las gasolineras y los encargados de los surtidores.
Se recuerda que los días 6, 7 y 8 de julio de 2018 se organizó un vasto movimiento de protesta que llevó al bloqueo de todas las actividades en el país tras la decisión de las autoridades gubernamentales de entonces de aumentar el precio de la gasolina en 20 gourdes. 4 años después, la situación del país ha empeorado. La vida es cada vez más cara y la delincuencia va en aumento. En un momento en que el equipo de gobierno de Ariel Henry se prepara para aumentar el precio de la gasolina, sería como tirar el aceite sobre la mesa. Sería como echar leña al fuego en un país en el que todo va mal y corre el riesgo de explotar como un barril de pólvora.

