Los delegados del grupo Montana han decidido aplazar las negociaciones con el primer ministro de facto Ariel Henri.
La razón de esta decisión es el deseo del Primer Ministro de tener el mando único del gobierno. Ariel Henri y su grupo rechazan categóricamente la propuesta de los delegados del grupo Montana de instalar un presidente de la república en el palacio nacional.
Para Ariel Henri, los debates deberían centrarse más bien en la inseguridad y las elecciones. Esta idea fue rechazada por el acuerdo de Montana, que considera que el Sr. Henri no ha mostrado ninguna voluntad de facilitar una solución a la crisis. Tras casi un año en el poder, el problema de la inseguridad no debería ser objeto de un acuerdo político, según uno de los delegados de Montana.
Por el momento, los representantes del acuerdo de Montana no tienen intención de reanudar las conversaciones con la banda de Ariel Henri, pero sólo con una condición: que el primer ministro de facto acepte un gobierno bicéfalo para dirigir la transición. Esto no parece ser una prioridad para Ariel Henri apoyado por el Ke Corp Group.
Mientras tanto, las bandas armadas siguen reinando y la población sigue pagando el precio bajo la mirada cómplice de Ariel Henri y la comunidad internacional liderada por Estados Unidos.
Una o dos cabezas: el punto de discordia entre Ariel Henri y el grupo Montana


