En Gonaïves, algunos empresarios se han solidarizado con el movimiento de huelga observado este jueves 14 de julio por los empresarios de Saint Marc, contra la creciente inseguridad. Según los ciudadanos entrevistados por ZoomHaitiNews, “es hora de que todos los sectores de la sociedad se unan para decir no a esta inseguridad crónica que paraliza completamente la economía haitiana”.
Al contrario que en la ciudad de Saint Marc, donde miles de ciudadanos salieron a la calle para decir no a la inseguridad, en Gonaïves fue un día normal el jueves 14 de julio de 2022. Sólo algunos comercios mantuvieron sus puertas cerradas en señal de solidaridad. Como aquí, en Family Entreprise. El propietario es el presidente de la asociación de empresarios de Artibonite. Apoya al 100% el movimiento de huelga de los empresarios de Saint-Marc, porque la situación actual es inaceptable.
Violaciones, asesinatos, secuestros, robos de camiones de mercancías… las bandas no tienen límites. Esto hace que los ciudadanos entren en una espiral de miedo incesante. Este defensor de los derechos humanos cree que es conveniente que los empresarios hagan un paro de un día contra la inseguridad porque la situación es urgente. Sin embargo, afirma que debe haber una sinergia de todos los sectores de la vida nacional para desarraigar este malestar que carcome a la sociedad haitiana desde hace años.
“Intervenciones contundentes contra las bandas armadas”. Este es el deseo de muchos ciudadanos haitianos. Un deseo que quizá nunca se cumpla, según muchos. En primer lugar, la falta de voluntad de las autoridades del Estado y, sobre todo, la falta de supervisión de la policía, la única fuerza armada del país, ya que las fuerzas armadas haitianas sólo existen de nombre.
Las huelgas contra la inseguridad y los secuestros en Haití se han convertido en algo habitual. Cada sector observa por separado su propia huelga privada, mientras que todos los sectores de la vida nacional se ven directa o indirectamente afectados por la inseguridad y el secuestro. Sin embargo, la sociedad haitiana está dividida. Incluso para luchar contra el mal general. En consecuencia, “la situación no hace más que empeorar, las bandas se hacen más fuertes”. Y es precisamente por eso que la gente tiene miedo de denunciar la creciente inseguridad en Haití, según Michelet Dorgilles.
En estos momentos, la capital haitiana se está convirtiendo en un país extranjero. Para entrar en ella, hay que estudiar muchas estrategias. Una vez que se llega, es mejor no salir a la calle, pues de lo contrario se corre el riesgo de ser asesinado o secuestrado.


