El Banco Mundial ha hecho una donación de 120 millones de dólares para el sector del transporte en Haití. El acuerdo fue aprobado ayer, viernes 24 de junio de 2022, con el Gobierno de Haití. El dinero financiará el “Proyecto de Conectividad Resistente y Transporte Accesible en Haití”.
El objetivo es mejorar la conectividad de las zonas del sur peninsular devastadas por el terremoto del 14 de agosto de 2021. También pretende reforzar la movilidad urbana resistente al clima en la ciudad de Cabo Haitiano, según las explicaciones del Ministro de Economía y Finanzas, Michel Patrick Boisvert.
Aprovechó la oportunidad, en nombre del gobierno, para expresar su gratitud al Banco Mundial por este apoyo, al tiempo que prometió gestionar los fondos puestos a disposición de manera eficiente.
El “Proyecto de Conectividad Resistente y Transporte Accesible en Haití”, RUTAP, forma parte de la aplicación de la política del Banco Mundial de acompañar al gobierno haitiano en la búsqueda de soluciones a los problemas, dijo el jefe de operaciones en Haití del Banco Mundial, Laurent Msellati.
El ingeniero Rosemond Pradel, titular del Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones, se congratuló del acuerdo. Esta suma tendrá una importancia capital para el país en sus esfuerzos por superar su vulnerabilidad medioambiental y de infraestructuras.
Rosemond Pradel aseguró que el Gobierno se centrará primero en el Sur, para restaurarlo tras el devastador terremoto. El Ministerio de Obras Públicas no se olvidará del Norte, dijo el ministro Pradel, que afirmó que tendrá en cuenta la fragilidad sísmica y medioambiental de la región norte.
El Banco Mundial anunció el pasado mes de mayo la concesión de 131 millones de dólares a Haití para mejorar sus infraestructuras y su resistencia a las catástrofes. Se asignarán 120 millones de dólares al Proyecto de Conectividad Resistente y Accesibilidad del Transporte Urbano de Haití. Se destinarán 11 millones de euros al Proyecto de Gestión de Riesgos y Resiliencia Climática.
El Banco Mundial apoya a Haití en otros ámbitos, como la salud y la educación. El Consejo de Administración del Banco Mundial había informado a mediados de junio que había aprobado una financiación adicional de 20 millones de dólares para el Proyecto de Fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud y la Vigilancia en Haití (PROSYS). Un proyecto destinado a ampliar los servicios de atención primaria en varias zonas y a reforzar la capacidad de vigilancia de las enfermedades, en particular el cólera.
“El acceso a una atención sanitaria de calidad es fundamental para aliviar el ciclo de la pobreza, fortalecer el capital humano de Haití y ayudar a las generaciones futuras a alcanzar su pleno potencial”, ha dicho Laurent Msellati, jefe de las operaciones del Banco Mundial en Haití, quien ha señalado de paso que “Haití ha conseguido eliminar el cólera, sin que se haya detectado ningún caso en los últimos tres años; sin embargo, es necesario realizar esfuerzos adicionales en otros ámbitos, ya que menos de la mitad de los niños están totalmente vacunados y sólo un tercio de las mujeres dan a luz en centros sanitarios.”
El Banco Mundial tenía la intención de participar en la reconstrucción del sector sanitario del sur, afectado por el devastador terremoto del 14 de agosto.
Esta financiación adicional constituye una reposición de los fondos asignados debido a la emergencia”, dijo el Banco Mundial.
El organismo financiero mundial ya había aprobado, el 16 de mayo de 2019, un monto general de 70 millones de dólares -55 millones de dólares de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) y 15 millones de dólares del Fondo de Financiamiento Global (FFG) para el sector de la salud de Haití.


