A medida que pasan los días y la vida se encarece, las protestas de los ciudadanos se intensifican en todo el país. En Jacmel, en la localidad de Meyer, varias decenas de ciudadanos salieron a la calle el miércoles 20 de julio de 2022, por iniciativa de la Coordinadora Regional de Organizaciones del Sureste, CROS (KRÒS), para protestar contra la inseguridad, los secuestros, el alto coste de la vida y el desempleo, entre otros. Los 12 meses del primer ministro de facto Ariel Henry al frente del país, desde el atroz asesinato del presidente Jovenel Moïse, han empeorado las condiciones de vida de los haitianos, denuncian los manifestantes.
A través de conciertos de cacerolas y bocinas, estos ciudadanos visiblemente enfadados querían hacerse oír. Fustigan la incompetencia y el descuido del equipo de gobierno de Ariel Henry, completado por antiguos adversarios políticos de Jovenel Moïse. Estos ciudadanos bloquearon el tráfico durante algún tiempo. Un manifestante, equipado con un megáfono, aprovechó la ocasión para invitar a otros ciudadanos a tomar conciencia de la situación, afirmando que ya no era tiempo para la pasividad, y mucho menos para la inacción.
Mientras tanto, la depreciación de la gourde frente al dólar estadounidense hace que se disparen los precios de los productos de primera necesidad en los mercados públicos. En el mercado informal se pagan hasta 137 gourdes por un dólar estadounidense, según la información recibida por ZoomHaitiNews. Además, el terror de las bandas, caracterizado por el silencio cómplice y actuante de las autoridades estatales, complica aún más el infierno que vive la población haitiana desde que Ariel Henry tomó las riendas del Estado.
Y pensar que el equipo en funciones, sin ningún programa para aliviar la miseria de la población, sólo se beneficia de los fondos públicos. Una imagen macabra señala a este ciudadano, miembro de KRÒS, que desnuda al neurocirujano a la cabeza del país. “El combustible empieza a escasear. Se vende hasta por 2000 gourdes en algunos lugares. No hablemos del precio de los productos alimenticios. Mientras Ariel Henry se limita a dormir sobre sus almohadas, sin preocuparse por la miseria de la población”, dijo el joven en un tono muy enfadado, considerando la despreocupación de Ariel Henry como una de las causas responsables del deterioro de las condiciones de vida de la población.
Los haitianos que eligen vivir en Haití no pueden soportar más esta situación, deploran los miembros de KRÒS, anunciando un amplio movimiento de protesta el 28 de julio en el departamento del Sureste contra el equipo de Ariel Henry y sus aliados. Los manifestantes, miembros de esta plataforma de organización popular, declaran que no se rendirán, indicando que llegarán hasta el final.
Este movimiento, iniciado por la Coordinadora Regional de Organizaciones del Sureste, firmante del Acuerdo de Montana, se produce en un momento en que las condiciones socioeconómicas del país están alcanzando uno de los niveles más críticos de su existencia.
Paradójicamente, las autoridades gubernamentales se preparan para aumentar el precio de la gasolina en las estaciones de servicio, mientras la crisis política se agrava, y los distintos actores juegan en la cuerda floja.
Además, la Coordinadora Regional de Organizaciones del Sudeste sugiere que la postura del neurocirujano Ariel Henry, reinando como único amo y señor, en la Primatura, en ausencia del presidente, es una especie de usurpación de título y función. El coordinador de esta estructura, Espady Pitchon, invita al neurocirujano a que se ponga las pilas en su deseo de establecer un poder monocéfalo en el país. Además, el dirigente político cree que ha llegado el momento de que Ariel Henry atienda a razones, y llama a la población a organizar un levantamiento general.


