Cuando la escritora y crítica literaria Laura Freixas llegó a Madrid en 1991 «dispuesta a emprender una carrera literaria» se encontró con el anuncio de un evento internacional sobre la novela en Europa en el que solo participaban hombres. «Después vi que pasaba lo mismo con ciclos de conferencias, festivales literarios… y empecé a reflexionar sobre esto, a informarme», rememora. Treinta años después, ha sintetizado lo aprendido en «¿Qué hacemos con Lolita?», un ensayo editado en Huso en el que cuestiona y crítica, con socarronería, la pretendida neutralidad de la cultura.
«Tomé Lolita como un pretexto para hablar de lo que me preocupa, que es cómo esta cultura dominante está elaborada y creada por hombres», explica la autora (Barcelona, 1958) en una entrevista con Efeminista. «Es una cultura que casi inevitablemente refuerza la desigualdad y legitima el patriarcado, concretamente la violación».
«La cultura es el último reducto de la ideología patriarcal, es intocable: hay toda una ideología de la calidad y la libertad artística y del arte, y una serie de personajes que son como héroes patriarcales». «Es un héroe culto, refinado, inteligente, que provoca admiración e identificación por parte de muchos hombres y que justifica muchas conductas que serían muy difíciles de justificar de forma racional».
Contra los argumentos de siempre, planteamientos nuevos
PREGUNTA.- ¿De dónde nace el libro? ¿De la columna que publicó en El País en 2018?
RESPUESTA.- No, viene de muy atrás, por lo menos de 1991, que es cuando yo llego a Madrid dispuesta a emprender una carrera literaria y me doy cuenta de algo de lo que no me había dado cuenta antes: que en un congreso de novela todos los participantes son hombres. Y veo que pasa lo mismo con ciclos de conferencias, festivales literarios, etcétera. A partir de ahí, empiezo a…


